Culture of Peace to drive social change

Category Archives: United Nations

UNICEF and the EU

The United Nations International Children’s Emergency Fund was created to overcome the obstacles that poverty, violence, disease and discrimination took place in a child’s life. Thus, the international community is faced with increasingly complex humanitarian crises, working in emergencies and humanitarian contexts, both natural and man-made. Moreover the National Committees for UNICEF, work with UNICEF to advocate, educate and raise money for the critical actions that improve children’s lives, and they have a presence in 36 countries.

In emergencies UNICEF supports direct humanitarian action, emergency programmes and policies throughout all its divisions and offices, but concentrates coordination within the Office of Emergency Programmes (EMOPS) based in New York and Geneva. EMOPS coordinates headquarters support to country and regional offices in terms of staffing, funding, donor relations, inter-agency issues or technical guidance. In addition, UNICEF’s Operations Centre (OPSCEN) is a 24-hour, 7 days-a-week, information gathering and dissemination hub within EMOPS.

As a partner for children, the European Union is committed to the Millennium Development Goals and to eradicating poverty by 2015. As the world’s largest donor, the EU provides more than half of total aid to developing countries. So, The European Union development cooperation supports services crucial to children’s rights, such as health, education, and social protection, as well as combating discrimination, child labour and human trafficking. To achieve these objectives, UNICEF and the EU work with other Partners for Children around the world.

Functionally, the European Commission’s EuropeAid Co-operation Office ensures that development assistance is delivered to those who need it worldwide, and the Humanitarian Aid Department (ECHO) works closely with UNICEF, and is one of its top donors. Additionally, the Child Rights Toolkit developed by UNICEF and the European Union offers a set of tools and practical guidance on how children’s rights and initiatives to promote the well-being of all children can be effectively integrated and applied across programs in development assistance.

Sources of information:

UNICEF in Emergencies & Humanitarian Action

UNICEF & European Union

Post written by Carmen Rafecas.

Disaster Risk Reduction

Depends on the kind of government we have, how our financial system works or what we teach in schools, each decision and action, makes us more vulnerable to disasters or more resilient to them. Lessening vulnerability of people, management of the environment and improving early warning for adverse events are examples of Disaster Risk Reduction (DRR) and involves national governments, local government associations, international, regional and civil society organizations, donors, the private sector, academia and professional associations as well as every citizen.

In other words, reducing risk to disasters requires people understanding how they can best protect themselves. Education is a crucial means within local communities around the world to communicate, to motivate, and to engage. Awareness and learning about risks and dangers needs to start in early education, continuing through generations. There are formal and informal ways of exchanging knowledge through experience, information technology, staff training, media and other means that facilitate the sharing of information and knowledge to citizens, professionals and policymakers.

To conclude, around 85 percent of people around the world are exposed to natural hazards and live in developing countries. Therefore, the disaster risk reduction is essential for development to be sustainable in the future and in order to achieve it, should be the top priority of all stakeholders.

Source of information: 

UNISDR – The United Nations Office for Disaster Risk Reduction.

Post written by Carmen Rafecas

Dos ramas de olivo abrazan al mundo

El 24 de junio de 1945, representantes de 51 países se reunieron en San Francisco para firmar la Carta de las Naciones Unidas. Acordaron ser tolerantes con otros países, unirse para mantener la paz y la seguridad internacionales, evitar el uso de la fuerza y trabajar juntos para conseguir mejores condiciones sociales y económicas en todo el mundo. Despertó entonces un nuevo amanecer regido por la razón, la ley y el interés común. Una nueva oportunidad para la paz después de verse el mundo asolado por la guerra, dos veces en cincuenta años.

Las Naciones Unidas nacieron en un mundo peligroso, arrollado por el lanzamiento de dos bombas atómicas en las ciudades japonesas de Hiroshima y Nagasaki y perseguido, cuando se venció a Alemania, por el exterminio sistemático de millones de judíos, gitanos y otros grupos de población catalogados como “indeseables. Los altos ideales de su comienzo todavía no se han logado. Sin embargo se han obtenido notables éxitos en la mejora de las condiciones de vida de miles de personas, gracias a sus operaciones pacificadoras.

El trabajo de Naciones Unidas lo llevan a cabo seis órganos principales: la Asamblea General, el Consejo de Seguridad, el Consejo Económico y Social (ECOSOC), el Consejo de Administración Fiduciaria, la Corte Internacional de Justicia y la Secretaría. De hecho, la mayoría de los conflictos en los que participa la ONU a través de su Consejo de Seguridad siguen todavía sin solución. A pesar de ello han evitado que muchos conflictos se convirtieran en una guerra a gran escala y han conseguido mantener la paz, aunque frágilmente.

El funcionamiento de las Naciones Unidas y sus agencias especializadas se costea casi completamente por las aportaciones de los países miembros, y en un pequeño porcentaje en las aportaciones de los particulares. Uno de los mayores problemas de financiación de Naciones Unidas es el retraso en los pagos de algunos países o la negativa de otros a pagar parte de su contribución. El resultado es que tiene dificultades para conseguir los fondos con que mantener los servicios esenciales de pacificación y ayuda humanitaria.

La imparcialidad en los conflictos entre países miembros es fundamental. Por esta razón los secretarios generales han provenido de naciones que no tienen nada que ver con las superpotencias y que normalmente no son países conflictivos. Los miembros del Secretariado prestan juramento de servir a los intereses de Naciones Unidas como entidad y de no aceptar instrucciones ni influencias de sus propios gobiernos nacionales. Deben evitar dejarse llevar por sus propios sentimientos en el cumplimiento de su deber, manteniéndose al margen de sus preferencias personales.

Hoy en día, los problemas que tiene que afrontar el mundo son distintos pero algunas cuestiones sólo se pueden resolver con una actuación internacional. Las dos ramas de olivo que abrazan al mundo en la bandera de las Naciones Unidas simbolizan su propósito; mantener unidas todas las gentes del mundo. Una bandera entre banderas que sigue recordando al mundo que las naciones de la Tierra deben vivir en paz y ayudarse unas a otras como miembros de la familia mundial. Con paciencia y perseverancia. Siempre.

El 24 de octubre se celebra el Día de las Naciones Unidas.

Post escrito por Carmen Rafecas.