Culture of Peace to drive social change

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El duelo y el luto

El duelo y el luto, refleja las costumbres habituales de las personas que lo programan. En ese momento, se invita a los libres de esperanza, a ofrecer un rinconcillo para llorar con la única. Ciertamente, acompañada de los comentarios lastimeros de las mujeres, en ella se subraya la soledad de la madre viuda. Es decir, por medio de esas preguntas tan habituales en las personas que pasan por los momentos de duelo, el orador le da voz: ¿Qué haré? ¿Adónde iré en adelante? Exclamaciones que, sin duda, manifiestan ese deseo imposible de acompañar a su amado más allá del límite de la muerte. Con todo, no es ese el fin del relato, porque, a pesar de su dolor y soledad, se interesa por la suerte de aquellos que son sus amigos. En realidad, eso será una prueba de su amor y de su cercanía. De hecho, ese escenario en soledad es el escenario privilegiado para la revelación de su grandeza de madre. Por ello, en varias ocasiones se retira a solas a un lugar desierto, para no verse desheredada, ni un solo instante, de la suavidad de su afecto. En consecuencia, el retiro no consiste en abandonar la tierra, sino permaneciendo en ella, en observar la justicia y la prudencia. Es más, la soledad elegida voluntariamente, es un bien y un don del amor. En cambio, para el ser humano que todavía es falso y malintencionado, nada gana sino que su alma se confunde. Por tanto, superada la maldad, el duelo y el luto;

evoca un profundo sentimiento de compasión.

Colección Experiencias de Paz. Foto con historia número 78 escrita por Carmen Rafecas. Imagen publicada libre de derechos de autor vía pixabay. 

Pasos de fe

Pasos de fe como peldaños de piedra que sirven para subir al cielo. O bien, cosas concretas que elevan el Amor, con acción de gracias, por la presencia de la Paz en este mundo. Entonces, interiorizada su llamada con las opciones fundamentales de mi vida, me sale espontaneo hablar de Ella; de su simplicidad de intención, su respeto por los demás y su capacidad de compasión. De modo que poner en práctica sus enseñanzas, prueba, a menudo, el enfrentamiento a cuantos se sienten aludidos. Es decir, aquellos que desvían sus pasos y no aprenden de sus errores. En cambio, la generosidad sana los corazones que no han experimentado el Amor. Esto es afín a las amistades lastimadas por malas prácticas que, con generosidad, son restablecidas. Porque, ¿cuántas expresiones mal dichas hieren a otros? Palabras malintencionadas que llenan de escepticismo a los demás en los pasos de fe. A saber; ¡todo un cuento! Por ello, sólo si reconocemos nuestras equivocaciones y decidimos no engañarnos más, seremos capaces de sentir el dolor y el perdón. Del mismo modo, sólo si estoy dispuesto a cambiar, haré lo necesario para lograrlo. Por tanto, gracias a los guías de Luz, juntos subimos el camino al cielo. O dicho en sentido figurado: trepando con constancia y sobrellevando a los adversarios sin cansarse ni perder el ánimo. En fin, teniendo multitud de pruebas en nuestras manos emergen pasos de fe;

Amor y Luz donde hay sombras y maldad.

Colección Experiencias de Paz. Foto con historia número 76 escrita por Carmen Rafecas. Imagen publicada libre de derechos de autor vía pixabay. 

Orando con el corazón

Orando con el corazón avivo Luz para mí, para mi familia, y para toda la humanidad. O bien, como avecilla consciente de que no es dueña de sí misma, observa el derecho y practica la justicia, incluso cuando otros le hacen sufrir injustamente. Entonces, al experimentar la verdad de todas las cosas de una manera nueva, percibe que el mundo no puede satisfacer su corazón. Por esta razón, se abre a lo extraordinario y le acoge con sencillez en la oración constante. De este modo, un corazón bien dispuesto, renuncia a todo lo que le aleja del Amor y se hace libre de espíritu, no prisionero. Pues si su rechazo es reconciliación del mundo, ¿qué no será su recuperación sino volver desde la oscuridad al resplandor? Entonces, libre de la negrura del pasado, comienza a vivir de nuevo y de manera diferente. Por tanto, consciente de que, al ser libre y escapar de su poder, queda al margen de la sociedad, su seguimiento incondicional a la Vida supone amistad y amor. Esto es; ese estado en el momento cumbre de la relación en el que se comparte, se convive y se comprende hasta entregar la vida. Por ello, el Amor transforma la naturaleza de la vida hasta hacernos semejantes a él, pero, ciertamente, desconocemos el cómo y el cuándo. Lo mismo que en un razonamiento humano no cabe este hecho y, sin embargo, muchas personas le buscan sin saberlo. Por ende, dando señales de renuncia a la maldad y avanzando en el bien, se orientan muchos corazones por el camino de la paz. En fin, orando con el corazón;

se alcanza a comprender que el Amor es para todos.

Colección Experiencias de Paz. Foto con historia número 75 escrita por Carmen Rafecas. Imagen publicada libre de derechos de autor vía pixabay. 

Un instrumento de concordia

Un instrumento de concordia como prueba de amor a la sociedad, justifica, con más firmeza, la Paz a este mundo adverso y enfrentado. Esto es, una entrega total del corazón a Ella, para ponerla como modelo de Vida a través de sus manos. Por tanto, para comprender la grandeza de este mensaje, es indispensable implorar su protección en la historia de la humanidad y por tanto, en la nuestra. De este modo, en el mismo instante en que entra la muerte, el dolor y el mal en el mundo, Ella abraza maternalmente a sus descendientes, y los une de manera especial al Amor y a las personas. Es decir, a través de Ella se nace al Amor y se crece en unión con Él. O bien, en sentido figurado, como esposa que desciende del cielo, trae la conquista del querer. De este modo, el caballero, en su viaje novelesco, la recibe en lo íntimo de su corazón como lo más grande. Por ello, todo es designio de paz y no de desventura, para que se restablezca la vida sobrehumana de los hombres. Es decir, leal y fiel a los principios de su comunidad, el caballeroso trabaja a favor de una sociedad más justa y fraterna. De este modo experimenta el amor, confía en él, y su corazón es totalmente conquistado por ese mismo Amor que la Paz experimenta. Así, como aroma de flores rosas que habita en lo alto y se abaja a este mundo para apaciguar la tierra, reclama por los habitantes y por la paz del mundo entero. Por ende, un instrumento de concordia;

exalta a los corazones abiertos al Amor, y los custodia.

Colección Experiencias de Paz. Foto con historia número 74 escrita por Carmen Rafecas. Imagen publicada libre de derechos de autor vía pixabay. 

Predestinados

Predestinados a reproducir la imagen del templo, el esposo y la esposa son sellados por la eternidad. En realidad, el Amor les instruye para que la comprensión del valor infinito toque su corazón y despierte su deseo. Porque siendo verdad que serán justos en la medida que deseen serlo, se esforzarán en disolver las oscuridades y dejarán pasar a luz. Ese camino les conducirá a obrar el bien, a favorecer la lealtad y la justicia. Aunque, ¿quiénes son capaces de cambiar radicalmente su forma de vida, para iniciar una nueva de acuerdo con la Ley? Por el contrario, ¿cuántos viven con hastío las pruebas cotidianas que la Vida reserva a cada uno? Esto es, si este mundo no nos gusta, el Amor nos alienta a crear otro más acorde a nuestro anhelo. Pues, de hecho, si todo ser humano tiene iguales derechos de sangre, cada uno debe ganarse la herencia, revelando plenamente su vocación y misión. Es decir, la Alianza que precede al Amor se convierte en Causa de nuestra alegría. En Ella, se refleja la vida espiritual que inspira el arte de amar, para gozar de la dicha que no acaba. Dócil en la palabra, nos sumerge en la expectación de un acontecimiento tan inmenso, que tuvo que ser preparado durante siglos. Entonces, al término de una larga historia de perdón y de condena, se proclama la celebración del enlace: en la humildad de nuestra carne, predestinados por el “sí” definitivo;

a la Verdad y a la Vida.

Colección Experiencias de Paz. Foto con historia número 72 escrita por Carmen Rafecas. Imagen publicada libre de derechos de autor vía pixabay. 

En el testimonio de su Amor

En el testimonio de su Amor experimenta la auténtica alegría. Antes bien, para descubrir cuál es la vocación a la que éste le llama, permite que habite en su corazón, para seguir dócilmente sus indicaciones. Entonces, en respuesta a dicha vocación, prosigue generosa, lo mismo que responde al Amor con amor. O bien, con el testimonio de su vida, alumbra, de igual forma, los muros del Coliseo. Así, haciendo visible alrededor de la arena la caridad de los fieles, más los fortalece para sucumbir en la lucha hasta su muerte, contra la maldad. Por el contrario, los enemigos que se niegan a mirar las cosas que sus manos no pueden tocar, quedan a oscuras de los ojos y del corazón. En tal caso, aunque no faltan los sufrimientos, resulta difícil defender la justicia, y no sufrir uno mismo los ataques de los injustos. Es decir, compartir, defender y llorar con los que son humillados, aliviando el dolor, sin buscar venganzas. Esto es, dirigir la vida hacia la unidad, para vivir con luz en la promoción de la justicia y la concordia en el mundo. Por esta razón, lo que se establece es lo que se cree. Y viceversa: lo que se cree, se obsequia absolutamente. En virtud de ello, la sobriedad de las palabras manifiesta, con discreción, la ternura en favor de los que sufren. De manera que, el poder es proporcional a la responsabilidad de la lealtad y el servicio. Por ende, en el testimonio de su Amor;

la verdad y la fidelidad, avanza por el camino seguro.

Colección Experiencias de Paz. Foto con historia número 68 escrita por Carmen Rafecas. Imagen publicada libre de derechos de autor vía pixabay. 

El aire de familia

El aire de familia se experimenta, al mismo tiempo, en el ámbito familiar y universal. Poco a poco, se ve lo que el Amor dijo y le hubiera gustado decir. Entonces todo se enciende desde dentro, para probar la llamada del mundo en familia. Lo mismo que la humanidad es como un enorme planeta donde todos somos más que amigos. Por tanto, el amor es más que restablecer el diálogo; algo más que intimar en una relación personal. Significa también un planeta unido, recuperado en el amor, iluminado en la solidaridad, y arropado en la bondad. Lo mismo que el ama de casa pone orden y ternura en el hogar, con su delicadeza. Así, mediante la comprensión, el diálogo, el silencio y la palabra oportuna, confía su sensibilidad esencial en la morada de la sociedad. De forma que, centrada en lo auténticamente indispensable, nos sostiene en la debilidad y nos guía por sus caminos. En tal caso, el amor nos mueve a ser generosos con quienes nos rodean, en pro de una sociedad mejor. Por tanto, si todo se comparte: la absolución y la resolución nos afectan a todos. Entonces, ¿cómo actuar para que seamos felices en ambientes, a menudo conflictivos? Más bien se trata de aprender a distinguir cuál es nuestra disposición, y nuestra calidad de sentimientos y voluntad. Esto es, diferenciar lo fundamental de lo accesorio en las decisiones. Sin embargo, la protección, el compromiso y la paz, debe permanecer con nosotros. Por ende, el aire de familia;

engloba la gran esperanza del mundo.

Colección Experiencias de Paz. Foto con historia número 67 escrita por Carmen Rafecas. Imagen publicada libre de derechos de autor vía pixabay. 

La vuelta a la inocencia

La vuelta a la inocencia tiene que ver con el amor. Es decir, permite con toda libertad que el alma dialogue con él sobre sus desventuras. O dicho en otros términos, es una relación de amistad. De modo que, en un instante, sucede todo lo que en aquella época sucedió. Es como pasar por una especie de túnel del tiempo por el que, de pronto, se alcanza a ver su planeta. Entonces, ¿qué puede suceder cuando uno comienza a abrirse al amor? Curiosamente, ya no busca faltas ajenas para aplicar la justicia, ni lucha por defender la sinceridad en perjuicio del engaño. Lo mismo que la relación de amistad se convierte en amigable, no por el juicio, sino solamente por amor. Por ello, no divide en buenos y malos; no juzga. Simplemente promueve la festividad, la alegría, y la libertad, sin perder nada a cambio. Ya que, por efecto de la convicción, descubre que el amor andaba buscando su naturaleza extraviada y la ha recuperado. Por tanto, es una experiencia natural que supera el conocimiento, porque en vez de reprochar la huida se enternece por el encuentro. En tal caso, quien le ha comprendido un poco, conoce la relación de modo suficiente para que ésta no llegue a parecer irrazonable. Pues, sin duda, el responsable lo entiende, porque antes de la conexión, se ha sentido amado constantemente con los hechos. En verdad, la grandeza del perdón establece nuevas posibilidades de convivencia, igual que la injusticia se ahoga en la bondad. Total, la vuelta a la inocencia;

pone el amor al principio.

Colección Experiencias de Paz. Foto con historia número 66 escrita por Carmen Rafecas. Imagen publicada libre de derechos de autor vía pixabay. 

La vida escondida

La vida escondida que se encamina, celebra la ingenuidad humilde que rodea el nacimiento de un niño. Desde entonces, cualquier situación por pequeña y corriente que parezca, se transforma en un andar divino. O bien, el amor familiar se manifiesta en el sosiego en el que se enfocan los problemas, pequeños o grandes. Esto es, con la ilusión que se llena el equipaje, se persevera en el cumplimiento del propio deber. Así, lleno de alegrías y posibles sinsabores, separa las propias preocupaciones para atender a los demás. De tal modo que, para mostrar que de verdad se les quiere y se les comprende, cada cual debe ser respetado para una adecuada convivencia. Lo mismo que, en sentido figurado, para tratar a un gato se debe pensar como un gato. Así, aunque se mantenga a distancia y se retire a su rincón para observar, una vez se rompa el hielo, se transformará en un animal muy unido a los suyos. Por tanto, la existencia sencilla permite conocer y amar cada día, las pequeñas ayudas de la convivencia diaria. Es decir, nos enseña que la norma del buen vivir no debe ser la búsqueda egoísta de la propia satisfacción. Mientras que, sólo quien se olvida de sí mismo, llega a amar a los demás. Entonces, cuando se tropieza con el dolor, el amor revela su verdadera naturaleza con un afecto cierto y profundo. De hecho, la vida escondida, por encima de las pequeñas contradicciones diarias;

crea, con cariño, un auténtico ambiente de familia.

Colección Experiencias de Paz. Foto con historia número 64 escrita por Carmen Rafecas. Imagen publicada libre de derechos de autor vía pixabay. 

Cerca de ti

Cerca de ti, se le traspasó el corazón durante tres días. Y después, no tenía más que las lágrimas de sus ojos para darle de beber. Quería abrazarle, pero sus brazos, vacíos, volvían en vano hacia sí. En consecuencia, ¿quién podía consolarla, si el único que la podía consolar estaba lejos de ella? Esto es; le faltaba la luz misma de sus ojos, para que no anduviera a la ventura, preguntando por el amor de su alma. En tal caso, lo buscaba con el temor de haberlo disgustado, porque desconocía la causa de su ausencia. Pues habiéndolo perdido a él, todo lo de la tierra no era más que humo y sufrimiento. Por lo demás, el único bien que anhelaba era el amor. Aunque si éste le retiraba la sensación de su presencia, no por eso se retiraba de su corazón. Es decir, se escondía para que lo buscara con mayor deseo ardiente. De hecho, se dice que “bueno es el amor para el alma que lo busca”. Siendo así, ¿es que ignora dónde está? ¿No se acuerda de que vive en su corazón? Y sin embargo, ¿lo contempla y no lo conoce? Por lo cual, en sentido figurado; se siguen de cerca las pisadas, cubiertas con pétalos de sangre y una misma estaca. Espinos clavados en un solo cuerpo, que traspasaron con inmenso dolor, juntas, las dos almas. O bien, dicho en otros términos: si la multitud sale y entra libremente de la cerca que se mueve solo por amor, cerca de ti;

vivimos para la justicia y lloramos en paz.

Colección Experiencias de Paz. Foto con historia número 60 escrita por Carmen Rafecas. Imagen publicada libre de derechos de autor vía pixabay. 

 

Los encuentros de paz

Los encuentros de paz dan muestra de afecto, paciencia e inmensa cercanía con los amigos. En cualquier caso, el influjo de la avecilla, de su sensibilidad y ternura, ha sido relevante para borrar incontables acusaciones. O dicho en otros términos: su vuelo constituye el principal medio de locomoción para evadir a los opresores. Lo mismo que sus alas de amor la sostienen en la tierra y la transportan al paraíso. De esta forma, su corazón no puede morir o simplemente puede morir de amor. Por lo que, aun gustosa de permanecer en el suelo para resolver tal opresión mundana, siente el ansia de ascender frente a lo alto. Pues si la avecilla no ama otro bien más que el amor, estando éste subido en el árbol, allí está su anhelo y su vida. O bien; teniendo allí todo su amor, allí encuentra toda su paz. Por tanto, para consolar su corazón de tan triste lejanía, anda por los lugares en donde habían estado juntos. Sin embargo, como no encuentra su perfecto descanso bajo el árbol, suspira hacia lo alto como si dijera: ¡Quién me diera alas para volar hacia la rama, en la que brotan las flores y los frutos crecen! ¡Así, la paz que esparce mi corazón en el mundo, dulcificaría el vuelo de una vida breve a una vida eterna! Por lo que no queriendo el Amor aplazar por más tiempo el consuelo de un alma tan bella, al fin la reclama la embajada en la parte alta. De suerte que los encuentros de paz;

unen voluntades en un mismo propósito.

Colección Experiencias de Paz. Foto con historia número 57 escrita por Carmen Rafecas. Imagen publicada libre de derechos de autor vía pixabay. 

Hospedaje y alimento

Hospedaje y alimento, le había concedido en la mejor de las estancias. De porte muy sobrio y sumamente generosa, lo recibió con gran modestia y ternura. Y sin embargo, apenas pudo conciliar el sueño por la alegría que inundaba su corazón. Quería decir: si el visitante me escoge por morada suya, yo, que nada tengo mío ¿cómo puedo pensar que me elija por justicia mía? O bien; humildad que la empequeñece a sus ojos, sin perder jamás de vista su insignificancia. Pues es tan grande su ingenuidad, que sólo el amor la conoce y la puede comprender. Por lo que necesariamente posee un lazo como infinito, a causa del bien infinito que es el amor. Por ello, en las actividades cotidianas, tiene el amor en el corazón en todo momento. Lo mismo que en el descanso de su contemplación, se recoge en él sin negligencia de lo temporal, ni de la generosidad debida. De modo que ni le falta capacidad para resguardar, ni voluntad de hacerlo. Pero entonces, ¿cómo ha obtenido tan hermosa transformación? ¿Por qué razón? Esto es, porque lo ha deseado y lo ha buscado. En cambio, a semejanza de una fuente llena a la que acuden muchos a tomar agua, los que llevan vasijas rotas pronto la pierden. Por lo demás, es cierto que por medio de su hospitalidad se obtiene alimento a diario. En tal caso, si de esto se deduce cuán solícita es, hospedaje y alimento simboliza;

la verdadera alma de acción.

Colección Experiencias de Paz. Foto con historia número 56 escrita por Carmen Rafecas. Imagen publicada libre de derechos de autor vía pixabay.