Culture of Peace to drive social change

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Acción y contemplación

Acción y contemplación se perfeccionan y se complementan entre sí. Es decir, del mismo modo que la acción, para ser eficaz, necesita la contemplación; ser capaz de ver con claridad, implica atesorar un corazón limpio y, fundamentalmente, sin privación de caridad. Asimismo, la acción ciertamente contemplativa en el corazón del mundo, se traduce en oportunidad de practicar el amor, al servicio universal sin término. Entonces, cualquier tarea hecha por amor, por pequeña que sea, será incondicional. Es decir, bastará la certidumbre y la buena intención para llevarla a cabo. Sin embargo, ni muy incauta ni muy crítica, permanecerá en el centro para encontrar el punto de verdad y de virtud. O bien, para no caer en pretextos, por no comprender o por desagrado, sin otra razón que el orgullo y la propia suficiencia. Porque, frágil y sujeta a muchas desventuras, pueda recibir en el día, lo indispensable para la vida, lo bueno y lo perfecto. Pues, en verdad, preparada para todo en todo momento, sabe que, para amar mucho hay que sufrir mucho, mas el dolor puede reunir. Por lo tanto, sin dar crédito a todos los pensamientos, agranda el corazón para superar todos los engaños. Sabiduría celeste, amiga del silencio, que se revela en el orden, en la fuerza y en la luz. Gente sencilla que la descubre;

del alba al ocaso.

Colección Experiencias de Paz. Foto con historia número 24 escrita por Carmen Rafecas. Imagen publicada libre de derechos de autor vía absfreepic. 

El examen de conciencia

El examen de conciencia lo hace cada noche por si acaso al día siguiente ya no está en este mundo. Cualquiera que fuera el mal cometido, se compromete a repararlo o bien expresa su tristeza si es impracticable su reconstrucción. Pues comprende que, para ser apta en el amor, es indispensable ser competente en el arrepentimiento con la singular condición de practicar el perdón con el hostil. De este modo, desconsolada y despojada de todo lo que separa y todo lo que divide, puede ver el amor en cada persona. Antagónicamente, una excesiva concentración en sí misma no le permite conmoverse cuando el sufrimiento de su igual le toca. Pues, si para llegar a amar a alguien de verdad se debe entregar de forma absoluta, por cada acción de amor que dirige, acerca la paz a los corazones. Por lo tanto, en un entorno educativo de ayuda entre iguales, insta a convivir en una sociedad propicia para las soluciones no punitivas a los conflictos. Dinámica de asimilación de actitudes, valores y normas en el proceso de enseñar a ser, a conocer y en definitiva a convivir bajo los signos del respeto, la tolerancia y la solidaridad. Aprecio por el buen gusto, la música o la belleza, la vitalidad y la delicadeza o el correcto uso del lenguaje. Entonces, infinitamente más consciente de su amor que de su debilidad;

habla desde su corazón, su mente y su alma.

Colección Experiencias de Paz. Foto con historia número 20 escrita por Carmen Rafecas. Imagen de Alberto Hugo Rojas. Todos los derechos reservados. 

La justicia y el amor

La justicia y el amor contemplan el sentido de una vida llena de posibilidades aún desconocidas. Por medio de un lenguaje rebosante de creatividad, las expresiones inéditas aumentan el poder de la metáfora y multiplican el significado usual de las palabras. Especial riqueza particular, diestra en disponibilidad, servicio y altruismo, difícilmente comprensible para una cultura individualista sometida al mutuo endeudamiento. Puesto que, si su absolución sólo puede ser pedida, únicamente el amor cancela la deuda en la memoria para que termine su duelo. Pues, ante el hecho de que la justicia es solamente la de los hombres, sus éxitos o fracasos se ponen a prueba en las cortas distancias. Sin embargo, en un horizonte de amor, la justicia se revela ante una humanidad que se siente deudora, cuyas relaciones son algo más que un ejercicio de premeditación interesado. Una sociedad movida por el amor y conmovida ante el dolor humano, que no es indiferente ante él. Un lugar donde tiene cabida la argumentación moral, el diálogo comunitario y la reflexión individual. Una generación precavida de toda clase de codicia que, llena de atención hacia los demás;

prefiere dar prueba de comprensión y caridad.

Colección Experiencias de Paz. Foto con historia número 19 escrita por Carmen Rafecas. Imagen publicada libre de derechos de autor vía pixabay.

Corregir con amor

Corregir con amor tiene una finalidad didáctica centrada en el amor del niño, no en la conducta. Es un proceso que dura toda la vida y que, por amor, persevera hasta el final. Su corrección, serena y ponderada, tiene como razón de ser la búsqueda del bien y se mantiene firme hasta su aceptación. A diferencia de la rigidez, es una actitud capaz de ponerse en el lugar del otro y adaptar los principios y normas a la madurez del niño. Pues, de igual forma que un niño es el comienzo natural de la vida, ser como un niño es el objetivo de la misma. O bien, si el niño es consciente de que debe de crecer durante toda la infancia, una cosa similar debería de suceder en la vida interior del adulto; comenzando por sí mismo y absteniéndose de usar en desmedida todas las cosas. Ya que, si la acción y la consecuencia están íntimamente relacionadas, ambos deberán reconocer en algún momento sus errores y aceptar en su caso, con naturalidad, las excepciones de la regla. Tratando de evitar las discordias y conflictos, sin hacer frente a los agravios, y buscando continuamente maneras creativas de resolver los problemas. Por lo tanto, si siempre es mejor evitar un conflicto que ganarlo, corregir con amor;

es estar dispuesto a perdonar.

Colección Experiencias de Paz. Foto con historia número 13 escrita por Carmen Rafecas. Imagen de Marcello Scotti. Todos los derechos reservados. 

Todo lo visible y lo invisible

Todo lo visible y lo invisible, confunde y somete a los más vulnerables en una sociedad que conjuga lo positivo y lo negativo. Herida el alma bastante más que golpeado el cuerpo, cuando un niño no recibe amor, constituye también maltrato y violencia. Acciones intencionadas o bien negligencias involuntarias que claman prudencia en sus interpretaciones, al manifestarse por medio de gritos, chantajes, rechazos o humillaciones. Fragilidad familiar, en comportamientos y reacciones, motivo de grandes inseguridades en el menor, encadenado en una situación conflictiva o carente de requisitos básicos, para que su educación sea atendida adecuadamente. Que, subordinado a las palabras y al trato que le den, se conformará la imagen de sí mismo.  Pues, si ser feliz es un derecho humano, la consistencia y coherencia en la educación debería determinar el resultado de la misma, en una relación de amor, humildad y servicio que no busque para sí, sino que dé. Que sea aceptada de buen grado por el niño y percibida de forma positiva por él. Un relación de amor gratuita y fiel que, cuando permanece a su lado;

cambia la vida y el corazón.

Colección Experiencias de Paz. Foto con historia número 10 escrita por Carmen Rafecas. Imagen de Sebastian Rich. Todos los derechos reservados. 

Una expresión de ternura

Una expresión de ternura, amable, alegre y generosa, siempre está dispuesta a dar. Observa que un niño pequeño solo en la calle es motivo de alarma y lo atiende en cualquier momento, de día o de noche. Una expresión que se manifiesta en medio de una sociedad que parece tener una desmesurada prisa, deseosa de alcanzar más desarrollo. Una sociedad en la que los hijos tienen muy poco tiempo para sus padres y los padres muy poco tiempo para sus hijos. Una expresión pueril que llora, cuando la ruptura de la paz comienza en su hogar. Cuando crece y, está sola, muy sola y, con el paso del tiempo regresa del colegio y se vuelve a la calle, expuesta a tantas miserias y peligros, porque nadie le espera en casa para recibirla. O bien, una expresión ingenua que sonríe, cuando encuentra el amor en una familia feliz que de verdad le quiere, por encima de todas las cosas. Posiblemente esta última no tenga posesiones, pero en ella crecen las personas más felices, fortalecidas por un amor mutuo que se expande. Por medio de acciones humanitarias;

en plenitud del amor que tiene su corazón.

Colección Experiencias de Paz. Foto con historia número 9 escrita por Carmen Rafecas.  Imagen de Moise Levi. Todos los derechos reservados. 

Hija, Madre y Esposa

Hija, Madre y Esposa, enséñame a callar cuando deba ser prudente para que lo que pronuncien mis labios esté en mi mente y en mi corazón. Rosa mística que creces entre las más punzantes adversidades y haces florecer la caridad en la primavera del mundo, no permitas que caiga en la afrenta común. Espejo de justicia en la fidelidad, la perfección y la bondad que, comparada con la luna, reflejas en el día todas tus virtudes. Paloma sencilla, hermosa y amiga, amante de la soledad en este mundo, conmovida por sus miserias y mediadora de la paz. Madre sin corrupción, abogada del amor y ejemplo de humildad y de paciencia en todos tus pensamientos, palabras y obras. Vid, humilde a los ojos del mundo, siempre fiel y apoyada sobre tu amado, tú que creces en altura al árbol al que te arrimas. Pues, tanto le amas que de día y de noche estás pensando siempre en Él, y solo procuras complacerle en todo lo que puedes. Justo es entonces que, sin tener nada propio ni considerados los méritos tuyos, te entregues sin volver la vista atrás;

en el alma, en el cuerpo y para el interés común.

Colección Experiencias de Paz. Foto con historia número 6 escrita por Carmen Rafecas. Imagen de la Basílica de la Sagrada Familia. Todos los derechos reservados. 

 

Una invitación a la alegría

Una invitación a la alegría, le invitó, personalmente, a una relación de amor. Cuando se cruzó con su mirada, se convenció de que era sensato esperar. En Él había luz, energía, y sonrisas. Sabía que era arriesgado lo que le iba a decir, pero aun así quiso escribirlo: No quiero regalos ni obsequios, y, sin embargo, estoy a tu lado. Es decir, con humildad y firmeza, negó lo primero para afirmar lo segundo, exponiendo su amor elocuente formado de obras buenas. E, igual que estaba escrito en su libro, con las mismas palabras expresó lo que pensaba y lo que tenía en el corazón. No obstante, aun conociendo la verdad y practicando el uso de la razón, se ausentaron, sin victimismos ni condenas, en búsqueda de motivos para vivir que les devolvieran el gusto de soñar. Pues, era necesario comprender más allá del juicio, para que el conocimiento no estuviera limitado. Fue entonces, cuando al leer, en sintonía, el mensaje escrito, encontraron siempre razones para vivir. Y, siendo retados a ir más allá, certificada la veracidad de los hechos, se amaron y se perdonaron;

con diálogo, justicia y caridad.

Colección Experiencias de Paz. Foto con historia número 3 escrita por Carmen Rafecas. Imagen de Moise Levi. Todos los derechos reservados. 

La experiencia de apertura

La experiencia de apertura le enseñó lo que antes le estaba velado. Como un velo que oculta discretamente las miradas, ella no podía descubrir la verdad si antes no le era revelada. Es decir, aunque sus ojos no le podían ver, se fue haciendo cada vez más consciente de su presencia. Lo sentía de múltiples formas, a pesar de que Él no le pudo prometer guardarla de las tormentas de la vida. Destellos de Luz, o bien, pequeños signos de Verdad que le enseñaron el camino, abriéndole los ojos a un mundo invisible que le iluminaba la sonrisa. Y, a pesar de que no tenía plata ni oro, permanecía en silencio dejando pasar la indiferencia y la dureza de corazón de los que se creían mejores. Un silencio lleno de sentido y de disposición a los demás para abrir su corazón. Pues al comprender que todo lo sucedido era necesario, paradójicamente por este motivo, el llanto despareció y el Amor superó todos los pesares. En Él encontró Paz, y antes de que el velo se resbalara y al caer besara el suelo, “lo que vio lo escribió”;

Donde quiera que estés, quiero estar contigo.

Colección Experiencias de Paz. Foto con historia número 2 escrita por Carmen Rafecas. Imagen libre de derechos publicada vía unsplash. 

Nuevas oportunidades

La transición de una profesión anterior, a una profesión deseada necesita su propia maduración. No es fácil desprenderse de un porcentaje de tiempo para identificar nuevas oportunidades en el mercado global. Sin embargo, si en la actualidad existe un gran mercado de profesionales y empresas especializadas, creo que puede tener cabida la temática Culture of Peace. Es decir, si se presta suficiente atención (Training) y se invierte tiempo (Tech) un sentimiento de gratitud florece (Growth)

Post escrito por Carmen Rafecas.

En el país de la vida

En el país de la vida puso todos sus esfuerzos al servicio de la paz. Desmarcándose del sentir general y escandalizando a los de su pueblo, le bastaba la fuerza surgida en la debilidad para conciliar a los hombres enfrentados. Que sin ser posible ser juzgados de modo objetivo, al cambiar sus juicios según hablaban del propio pueblo o del enemigo, lentamente comprendió el sentido escondido de sus palabras. Y alegrándose de que tuvieran la vida que deseaban;

lejos de los prejuicios, los amó de corazón.

Post escrito por Carmen Rafecas.

El viento cesó

El viento cesó y vino una gran calma. Los marineros curtidos en mil tormentas, se alegraron de aquella bonanza. El niño iba creciendo y su carácter se afianzaba. Siendo rico se hizo pobre, para enriquecerlos con su pobreza. Su abundancia remedió su falta, conduciéndolos al ansiado puerto. De igual modo la abundancia de ellos, remedió, más adelante, la falta de él. Y puesto que el valor no se compra ni se vende, respetando el derecho y practicando siempre la justicia;

no aceptaron soborno alguno, contra el inocente.

Post escrito por Carmen Rafecas.