Deberes de estado

Deberes de estado que, en cumplimiento de la vocación, piden fidelidad y recogimiento en la práctica. Así, ocultos en sí mismos, saborean la humildad en la intimidad de su alma. O bien, dicho en sentido figurado, ponen en un lugar bien visible el libro que modela la instrucción. Pues, un argumento conforme a dicha enseñanza no puede estar en contradicción con la autoridad legítima. Si bien, sea un signo a su favor, el domino de los instintos naturales, aun cuando la prueba, en particular, exige un sacrificio grande. De tal forma que, tomando un poco menos de lo que les pertenece, o un poco más de lo que les desagrada, los deberes de estado se habitúan a prescindir de cebos y de licores. Por eso, en la vida compartida, se revela un mundo de fraternidad y justicia, en la fidelidad de un amor triunfante. Es más, la renuncia a la vagancia y al descuido, provoca un proceder histórico en el que, por la abnegación de cada instante perdido, se encuentra todo, una vez más. Por otra parte, textualmente hablando, es hora de evaluar cómo las oraciones que aparentemente no dicen nada nuevo, pueden anunciar los mensajes más profundos, también en relación a los acontecimientos actuales. A saber, cómo estudiar con exactitud la letra pequeña del ejemplar. Total, deberes de estado;

educados valientemente con gran templanza.

Colección Experiencias de Paz. Foto con historia número 145 escrita por Carmen Rafecas. Imagen publicada libre de derechos de autor vía pixabay.