Dulce atracción

Dulce atracción que me ofreces en medio de las preocupaciones de cada día, para dar vida con las palabras gota a gota. O bien, formas de expresión que reflejan un auténtico tratado de la pasión, siempre desde el presente. Así, impregnadas de una única fuente, son un camino de conocimiento compartido. Es más, al margen de las letras, tienes ya un derecho de propiedad sobre todo lo que está escrito. Aunque está claro que tan sólo podrás ejercer ese derecho según el orden natural de lo que te ha sido cedido. Por lo tanto, se podrá objetar que acá no existe donación alguna. Aun cuando el relato y la expresión coexisten a través de las letras que sumamos en el camino. Pues esto es inseparable de lo que ha ocurrido en la historia de la nación. Lo mismo que con pequeños pasos se abordan poco a poco los problemas reales de la sociedad. De hecho, la contemplación se sitúa en esta perspectiva. Tú eres el Amor que enciende a la luz en mi cuerpo y en mi alma, en mis sentidos y en mis talentos. A saber, en este momento, es todo lo que puedo producir. Por más que también yo tenga el derecho de disponer de todo esto según mi voluntad. De forma que, cuando por amor reconozco libremente esta entrega, vale decir que nuestra historia cobra vida. En suma, dulce atracción;

íntimamente cercana.

Colección Experiencias de Paz. Foto con historia número 135 escrita por Carmen Rafecas. Imagen publicada libre de derechos de autor vía pixabay.