Communication for development in the framework of the Culture of Peace

Con el fin de un mundo

Con el fin de un mundo nace algo nuevo, en orden a la misión que tiene que comenzar. Así, aparece el cumplimiento en este relato como parte de una nueva vida. Dando gracias por la luz, las sensaciones y los colores que surgen como cascada resplandeciente. Con el propósito de buscar, desde ahora, entre todos los demás, el afecto en el que mutuamente nos reconocemos. Es decir, el amor permanece inalterable en el interior de la persona, si se encuentra en igualdad de afectos. A la par que el mundo califica esta práctica de locura, en el momento en que el sentimiento se conforma con todo. Esto es, cuando el amor se adapta a las circunstancias adversas sin oponer resistencia, con el propósito de que puedan encontrarle siempre que quieran. O bien, en sentido figurado, el color se oculta en medio del dolor cuando le salpican, no se queja cuando le molestan y menos aún se disculpa cuando le acusan. Por esa razón mira al frente la oportunidad coloreada que resplandece siempre en armonía. Es más, el tono es siempre el mismo y su luminosidad es inalterable, lo mismo en la negrura del mundo que en la claridad del cielo. De igual forma que la gracia divina se derrama en un lienzo en blanco con la intención de perfilar al sujeto, semejante en la providencia del pájaro que vuela en el aire, y en el desprendimiento de la flor que nace en la tierra. Total, con el fin de un mundo;

otro mundo puede nacer.

Colección Experiencias de Paz. Foto con historia número 116 escrita por Carmen Rafecas.