Communication for development in the framework of the Culture of Peace

Esclavitudes

Esclavitudes, aparentemente, con buen comportamiento, a la par que pueden estar tramando la manera de dominar a los demás, y alimentar el odio. O bien, dicho en otras palabras; hay personas que en la verdad secreta de su corazón, sólo piensan en su propio bien. Entonces, todo lo demás puede ser falacia, porque, con frecuencia, la deshonestidad se reviste de buenas obras y bonitas palabras. Pero de nada sirven si no hay belleza en el fondo del corazón. En tal caso, ¿qué significa esto? Si bien, aunque todos estamos encadenados al egoísmo, al individualismo, continuamos sujetos a un único poste. De esta forma, aún sin saber cómo, dónde está su apoyo la libertad se alcanza poco a poco. Más aún, para alcanzar la verdadera libertad hay que descubrirse completamente, reconocer el encadenamiento y entregarlo en favor del bien común. Así, progresivamente irá surgiendo el deseo profundo de dejarnos sujetos a su Fuerza. De tal forma que se haga espontáneo realizar obras de caridad. Mas no por obligación o egocentrismo, sino porque surgen de un proceder sencillo del corazón transformado por el Amor. En cambio, la libertad sin amor es pura apariencia. Es decir, nada complace si las propias necesidades nos amarran. Por esa razón, los hechos enlazados desencadenan situaciones extraordinarias, desenmascaradas con toda claridad. En fin, esclavitudes;

que restituyen la alegría, el dinamismo, la paz.

Colección Experiencias de Paz. Foto con historia número 107 escrita por Carmen Rafecas. Imagen publicada libre de derechos de autor vía pixabay.