Communication for development in the framework of the Culture of Peace

La Revolución de la Conciencia

La Revolución de la Conciencia construirá la nueva cultura y la nueva política, oportunas al reto contemporáneo. Es decir, habrá que darle un nuevo rostro al socialismo, en el que el individuo se considere sujeto y no objeto del desarrollo económico, social y político. Por eso, la construcción de una nueva sociedad tendrá que ser del todo distinta del socialismo y del capitalismo consumista. Entonces, ¿qué significado tienen estas afirmaciones? La respuesta depende del ser mismo, de su libertad. En tal caso, debemos remontarnos al origen de las estructuras de la sociedad que han dejado poco o ningún sitio a la libertad del individuo. De modo que hay que investigar en el egoísmo y la soberbia de la persona, causa de corrupción, que se extiende en el tejido social. O bien, dicho en otras palabras; puesto que el ser egoísta se ha convertido en legislador absoluto de sí mismo, las cosas que salen de dentro de su corazón le contaminan. Esto es, las malas intenciones. En consecuencia, la contaminación del hombre es causa de la contaminación de la naturaleza, y no al revés. Por el contrario, el ser purificado es el ser espiritual que pone al servicio de toda la comunidad sus capacidades y talentos para el bien común. De esta forma, la solidaridad y la fraternidad entra en la cultura de cada uno de los individuos y forma parte de su existencia. Por tanto, en un momento de gran decadencia espiritual y moral, la Revolución de la Conciencia;

conduce a la espiritualización de la vida.

Colección Experiencias de Paz. Foto con historia n. 96 escrita por Carmen Rafecas. Imagen publicada libre de derechos de autor vía pixabay.