Pasos de fe

Pasos de fe como peldaños de piedra que sirven para subir al cielo. O bien, cosas concretas que elevan el Amor, con acción de gracias, por la presencia de la Paz en este mundo. Entonces, interiorizada su llamada con las opciones fundamentales de mi vida, me sale espontaneo hablar de Ella; de su simplicidad de intención, su respeto por los demás y su capacidad de compasión. De modo que poner en práctica sus enseñanzas, prueba, a menudo, el enfrentamiento a cuantos se sienten aludidos. Es decir, aquellos que desvían sus pasos y no aprenden de sus errores. En cambio, la generosidad sana los corazones que no han experimentado el Amor. Esto es afín a las amistades lastimadas por malas prácticas que, con generosidad, son restablecidas. Porque, ¿cuántas expresiones mal dichas hieren a otros? Palabras malintencionadas que llenan de escepticismo a los demás en los pasos de fe. A saber; ¡todo un cuento! Por ello, sólo si reconocemos nuestras equivocaciones y decidimos no engañarnos más, seremos capaces de sentir el dolor y el perdón. Del mismo modo, sólo si estoy dispuesto a cambiar, haré lo necesario para lograrlo. Por tanto, gracias a los guías de Luz, juntos subimos el camino al cielo. O dicho en sentido figurado: trepando con constancia y sobrellevando a los adversarios sin cansarse ni perder el ánimo. En fin, teniendo multitud de pruebas en nuestras manos emergen pasos de fe;

Amor y Luz donde hay sombras y maldad.

Colección Experiencias de Paz. Foto con historia n. 76 escrita por Carmen Rafecas. Imagen publicada libre de derechos de autor vía pixabay. Debate en facebook y google plus.