Con gracia singular

Con gracia singular le enviaba su luz y su verdad para que le guiaran hasta su morada. Lo único que les daba fuerza, era la seguridad de estar en el camino justo aún a sabiendas que su vida no dependía de lo preparados que estuvieran. Con el vínculo de la paz, se escuchaban bajo destellos de luz en el cielo con la misma aceptación que a los dones amargos. Y a pesar de que ambos hicieron todo lo necesario y nunca pudieron estar seguros de nada;

un día se fijaron, se miraron y se quisieron.

Post escrito por Carmen Rafecas.