El silencio

El silencio les llevó a casa, como dos niños pequeños ante lo nuevo y desconocido. Vacíos de todo conocimiento se quedaron maravillados. Se dieron las manos y se abrazaron cuando en ellas no tenían nada. Libres de todo pensamiento y pretensión, les sobraron las palabras y les bastó su Presencia. Y de igual modo que todo lo importante se nos da a cambio de nada;

al poner sus cuerpos juntos, sintieron afecto, amor y atención.

Post escrito por Carmen Rafecas.