Hacia la otra orilla

Mientras el agua brilla bajo el sol, una mirada llora porque no ve la profundidad. Y aunque estas palabras puedan parecer sencillas, tomadas fuera de contexto no permiten cruzar hacia la otra orilla, ni ver la caridad.

La justicia cruzará primero y la paz seguirá sus pasos, sin imponer a nadie un peso más grande del que cada uno pueda llevar. Una elección libre de amor respondida libremente con amor. Con seguridad de lo que se espera;

como prueba de lo que no se ve.

Post escrito por Carmen Rafecas.